Diego Tovar, Presidente Ejecutivo, Socio y CEO de everis Colombia

La sociedad 5.0 y la Industria del Seguro

Así como Barack Obama dijo en Grecia que la desigualdad creada por la globalización es el mayor desafío para la democracia, Yo coincido y sostengo que nuestros principales retos como sociedad son uno ético y uno educativo. Nuestro reto ético consiste en cambiar el modelo con que fuimos educados, de una ética representativa, en la que nos victimizamos en quienes nos representan, por ejemplo en el alcalde por el problema de tráfico de la ciudad, por un modelo de ética participativa, en el que asumamos incondicionalmente la responsabilidad, entendiendo que el único que puede transformar la forma en que me veo en la vida, soy Yo mismo.  Desde la perspectiva educativa, el reto es reconocer que quienes nacimos en Latino América, entre los años sesenta y dos mil, no hicimos nada como sociedad con la tercera revolución industrial, y vimos a países como Singapur, Malasia y Taiwán, superarnos en todos los indicadores económicos de desarrollo.  Así, debemos educar a las nuevas generaciones para que entiendan que en la cuarta revolución industrial, 4RI, tenemos la última oportunidad como sociedad, si la aprovechamos adecuadamente, para superar la brecha de inequidad, que tan mal posicionados nos deja en los ranking, cada vez que aparecen cifras al respecto.

Para entender la 4RI, debemos comprender que estamos cambiando de era verdaderamente. Estamos pasando de una economía de la escasez, mentalidad con la que fuimos educados, a una economía de la abundancia, en la que la posesión de cosas ya no es lo más relevante. El acceso a recursos que no son de su propiedad, resulta lo clave. El secreto está en compartir y apalancarse en activos de otros. Mejores ejemplos que los de Airbnb y Uber no puede haber.

Evidentemente, en esta nueva economía, la información es el recurso más valioso. La tercera clave es pensar en grande. Tener un propósito de transformación masiva, que como en el caso mío es el de contribuir en el cierre de la brecha de equidad en Latino América, y que inspira a mis compañeros de viaje en everis, la compañía de la que soy Socio, pues este tipo de propósitos trascendentes atraen a la gente, que ahora se comporta como comunidad, tribu o movimiento cultural.

La respuesta a esta nueva economía ha sido la transformación digital.  Esta transformación ha sido tan adoptada, que dio para que Brian Solis acuñara el término de Darwinismo Digital, que no necesita explicación. Sin embargo, la mayoría de esfuerzos transformacionales ha fallado. Las empresas han confundido la optimización digital, con la transformación digital, última en la que se reta el modelo de negocios a partir de aceleradores digitales para buscar fuentes de ingresos completamente nuevas, a partir de productos y servicios digitales.

En los primeros esfuerzos, se exacerbó el construir capacidades digitales, el que, por sobre la construcción de capacidades de liderazgo para lo digital, el cómo.  Así, no se trata solo de usar tecnologías digitales para transformar la experiencia del cliente y los procesos de negocios, sino aplicar modelos de gestión, modelos de organización y relaciones internas para maximizar los beneficios de la transformación digital.

Así las cosas, parece que hay que abordar una transformación hacia afuera, partiendo de entender el comportamiento de nuestros clientes para retar el modelo de negocios y crear nuevos productos y servicios, logrando un nuevo diseño de la experiencia digital del cliente, sin olvidar la transformación hacia adentro, en la que además de continuar simplificando procesos se debe transformar el modelo de organización hacia una más líquida y abierta y transformar la cultura y el talento, a la par que se implementan plataformas avanzadas, para construir una empresa aumentada direccionada por los datos y la información.

Pero tan importante como el que mencionado, está el cómo que es un tema metodológico en el que la empresa debe permitir soñarse un nuevo propósito, debe pensar y darse el lujo de apostar, en laboratorio, el aterrizaje de la nueva estrategia y debe aprender a escalar aquellas iniciativas que le funcionen en el laboratorio digital y que hasta la fecha hemos encontrado que solo los métodos agiles, son los que responden a esta necesidad de escalamiento.

Debemos movernos entonces a crear una cultura digital que sea el verdadero influenciador para preparar el mejor talento para la 4RI. Tenemos que pensar la estrategia del talento y la organización para lo digital, construir un liderazgo para lo digital y desarrollar capacidades y talento sostenibles para vivir esta nueva economía.

Es entonces cuando aparece el concepto del Keidanren de Japón, conocido como la Sociedad 5.0.  Esta es la sociedad súper inteligente que humaniza la transformación digital y la 4RI. Esta es la sociedad que crea nuevos valores a partir de la integración de los espacios físicos y digitales, en el que llamamos ahora Phygital.  En esta, el espacio físico es monitoreado por sensores y dispositivos que colectan datos (lo que llamamos Internet de las Cosas), que se analizan con el Big Data y la Inteligencia Artificial y se implementan mejoras para la humanidad a partir de máquinas y robots.

Pero volviendo a lo simple, la clave de la Sociedad 5.0, es la educación. Por esto, en everis iniciamos un piloto en alianza con el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA en Colombia, tratando de cerrar la brecha de equidad y escogimos el Cauca, una de las regiones más afectada por el conflicto armado, para buscar un modelo de desarrollo inclusivo que potencie las oportunidades de la región, a través de la inversión con acento en el recurso humano y el talento del Cauca. La apuesta es entonces a la descentralización, el Cauca como piloto, pero pensando en la internacionalización, educando y generando empleo. Le apostamos decididamente a un esquema de innovación social y complementamos el rol del Estado como impulsor de la innovación y la cooperación público – privada para ofrecer respuesta a los problemas sociales. Estamos transfiriendo tecnología y conocimiento al tejido regional fomentando las vocaciones científico – tecnológicas. Estamos construyendo un modelo que supera la economía basada en la exportación de productos básicos y que permite un verdadero desarrollo social.

Lo que sigue, es escalar el piloto y hemos propuesto un modelo de Hub Digital, modelo de innovación abierta que desarrolle soluciones tecnológicas para los retos colombianos. Este modelo, formará cerca de 70.000 jóvenes por año en los aceleradores tecnológicos de la 4RI, ayudará en la gestión de políticas públicas, sumándose al Centro para la 4RI en Medellín, generará empleo cualificado como lo demostramos en el piloto, con tasas superiores al 70% en el primer año, impactará socialmente las regiones menos favorecidas de Colombia y producirá innovación tecnológica que haga realidad el sueño de ser relevantes a nivel internacional en la economía naranja. El modelo propone generar hubs regionales con especializaciones particulares y en alianza con las universidades. Esta es una iniciativa basada en el concepto de educación dual, en la que empresa y entidad de formación suman esfuerzos para mejorar la pertinencia de lo enseñado, en la que cabemos todos, estado, privados, universidades, emprendedores y en la que donaremos un observatorio laboral, que con inteligencia artificial y analítica avanzada podamos gestionar el case perfecto entre la educación y el empleo y en la que generaremos una nube de talento, desde la que podamos exportar el talento colombiano en STEM (ciencia, tecnología ingeniería y matemáticas) para convertirnos, seguramente, en un fenómeno similar al de India con el offshoring, pero para la 4RI. Vamos a lograr la “uberizacion” de la educación. Los invito a sumarse a esta transformación.